Toledo en Bellas Artes, crónica de una ofrenda para un artista que se fue

Hasta ahora, no hay planes para que lleguen al Palacio de Bellas Artes las cenizas de Francisco Toledo, quien odiaba los homenajes y las despedidas. Por eso es que junto a su bestiario y en su Oaxaca decidió quedarse.

Poca gente pero amorosa se dio cita en la ofrenda al artista Francisco Toledo en el Palacio de Bellas Artes.

No es nada espectacular. Al centro, una pequeña foto de Toledo rodeado de obras de este pintor que fueron traídas del Museo de Arte Moderno y de la Estampa que son una pequeña muestra de su enorme trabajo.

Después de un par de horas, la pequeña foto de Toledo es retirada para colocar una más grande. “Nos agarraron las prisas”, dice un empleado mientras coloca también papalotes en el centro que tiene como alfombra flores y elotes.

Guardia de honor en la ofrenda de Francisco Toledo en Bellas Artes con el gobrnador de Oaxaca y su esposa presentes

Por al alfombra roja pasan turistas y algunos seguidores que se toman una selfie, ven las obras y finalmente firman en un libro para dejar un pensamiento mientras la música continúa despidiendo a Toledo.

“Hoy y mañana seguiremos con varias actividades para despedir al maestro con música, un coro, flores y recuerdos fundamentales en honor a Francisco Toledo” , señala en entrevista Laura Ramírez Razgado, Subdirectora General de Bellas Artes.

Hasta ahora, no hay planes para que lleguen al Palacio de Bellas Artes las cenizas de Francisco Toledo, quien odiaba los homenajes y las despedidas. Por eso es que junto a su bestiario y en su Oaxaca decidió quedarse.

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